13 años del Desembarco

Algunos ya sabéis que en esta época del año me gusta parar y echar la vista atrás. Sólo la vista. Me pongo una copa de vino, música y leo lo que cada año escribo en esta fecha y me enciendo un cigarro. Y así estoy un rato, recorriendo el camino que he escrito en estos 13 años para luego mirar adelante y volver a escribir un poquito. Es una de esas cosas que se hacen tradición. Todo ayuda, el sabor del vino, el ronroneo de la manada y el humo del cigarro haciendo nubes…  La fecha… La nostalgia de mis Trocitos chilenos y la sonrisa por mis Trocitos españoles.

Pero aquí estoy. Sin copa de vino, sin música y trabajando. Recordando que ayer mi familia me hizo soplar las velas. Sin el ronroneo de la manada. Sin cigarro.

Bueno… La verdad es que llevo 22 días sin fumar. Sí, sí, lo que lee. Llevo 22 días sin  fumar. Venga. Aplausos. Ovación. El público de pie. Sí. Quédese con la copla de que he dejado de fumar y no mire mucho cómo me dejó el ojo ayer el (puto) mosquito…

Y ya. Nada más. A ver si os pensabais que soy una máquina a la que cada 6 de febrero le apetece escribir 😜